¿Sonamos realmente bien? Es una pregunta que tarde o temprano todos nos hacemos, una pregunta que además podría formularse con carácter colectivo si se la planteamos a nuestras bandas. Una gran responsabilidad sobre el sonido de una banda recae en nosotros mismos; los bateristas. Es por eso que debemos tener un sonido claro y definido ya que somos la base sobre la que se asentarán los diferentes instrumentos de la banda, y uno de los factores que más influye en esto es el volumen al que tocamos.

 

Un buen baterista debería poder regular su propio volumen como lo haría un técnico de sonido y por eso, para poder explicarlo, haré un símil con una mesa de mezclas en un contexto Pop/Rock, en la que los diferentes canales son los elementos de la batería. La sala sería de tamaño medio sin problemas de volumen o rebotes acústicos.

 

Lo que voy a explicar a continuación obedece a una lógica relativa en cuanto al volumen máximo que podamos tocar:

 

  • Canal 1, El bombo: Por lo general el sonido de este elemento suele ser grave, potente y definido, y con una duración corta. Este elemento debe tener mucha presencia con lo cual a la hora de tocarlo debemos prestar atención a la intensidad con la que lo tocamos. El volumen debería ser medio fuerte, sin pasarse ya que demasiado fuerte se ahoga el sonido y pierde grave.

 

  • Canal 2, La caja: Este elemento, junto con el bombo es el más usado del kit, y de hecho van de la mano en cuanto a sonoridad complementándose el uno con el otro. Se podría decir que la caja ocupa el espacio medio de frecuencias. Intentaríamos buscar las mismas características que el bombo, potencia y definición. En cuanto al volumen debería estar en el mismo plano que el bombo. Como preferencia personal me gusta mucho atacar a la caja con rimshot, de esta manera consigo un extra de volumen sin esfuerzo y me aporta definición si tengo que tocar suave.

 

  • Canal 3, Los Toms: Su sonoridad es complementaria al bombo y a la caja, tiene más duración, con lo cual debemos prestar especial atención al parche resonante ya que con él regulamos esa duración, tensando si es muy larga o destensando si queremos mas resonancia. En cuanto al volumen, el tom más agudo debería estar en el plano de la caja y el tom grave debería destacar un poco más para compensar esa perdida de definición que tienen los graves.

 

  • Canal 4, Los Platos: Por sus características agudas debemos prestar mucha atención a esta parte del kit. Los crashes deberíamos atacarlos de una manera medio o suave ya que un exceso de fuerza solo harán que destaquen más y ensuciarán nuestro sonido. El Charles o el Ride no son una excepción, el volumen de ambos debería estar un poco por debajo de la caja y el bombo. En los platos de efectos como el splash o el china debemos escuchar su sonoridad para poder meterlo en contexto pero se podría aplicar lo mismo que para los crash.

 

Entendiendo como funciona cada parte de nuestro kit y dando por hecho que lo tenemos afinado correctamente podremos realizar en tiempo real “nuestra propia mezcla de sonido” facilitándole la labor al técnico si disponemos de el. En el caso de tocar en un local pequeño que no está preparado acústicamente podremos sacar un sonido dulce y controlado y salvar la actuación sin necesidad de usar apagadores. Recomiendo siempre dedicar un tiempo a estudiar el tocar a un volumen muy bajo hasta estar cómodos y relajados, vuestros compañeros de banda y espectadores os lo agradecerán.

 

Para terminar, un consejo, debemos usar la lógica e intentar adecuar nuestro kit de batería a la sala que vayamos a tocar, para locales pequeños me gusta usar kits pequeños y rods o escobillas y para escenarios grandes, kits de medidas más estándar. Al final se trata de que nuestra audiencia disfrute de nuestra pasión y recuerden lo bien que lo hacemos y no lo alto que sonamos.

 

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Tema: Regulando nuestro sonido

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